DEPORTES

HAY VIDA DESPUÉS DEL FÚTBOL
        
         Por Manuel Prados Mora. 3º A de ESO

         Como todos sabemos, el fútbol es un deporte colectivo que desde sus orígenes, ha atraído la atención de una cantidad innumerable de personas, y actualmente, además de ser el más practicado con diferencia, podemos afirmar que ha conseguido alcanzar la cúspide de la fama, pues la mayor parte de la población, incluyendo a mi persona, vive adicta a esta maravillosa actividad que tantas alegrías y al mismo tiempo desilusiones, nos ha proporcionado.
Badminton. Fuente: Flickr.
         He aquí nuestro mayor problema, ya que atendiendo a estudios realizados recientemente por diversas universidades del mundo, más concretamente, las de Michigan y Detroit localizadas al noreste de los Estados Unidos de América, tan sólo una minúscula parte de los habitantes que componen el planeta, está informada de la extensa gama de deportes que existen, mientras que la mayoría restante, únicamente conoce, aquellos de los que se habla día a día, en especial, el fútbol.
Patinaje. Fuente: Pxhere.
         Esta circunstancia se está propagando por la sociedad, como si de un virus contagioso se tratara, y los principales “culpables” de esta situación, son entre otros, los medios de comunicación, puesto que nos informan constantemente de noticias relacionadas con el fútbol, dejando a un lado, otros deportes que son dignos de recibir la misma importancia que el resto, refiriéndonos así al bádminton, a la natación sincronizada o al patinaje sobre hielo, entre otros. Hablamos también, de actividades paralímpicas o de aquellas, realizadas por el sexo femenino, pues rara es la vez que oímos u observamos informativos en los que se hacen referencia a ellas, y aunque no nos demos cuenta, está comenzando a ser algo completamente normal para todos nosotros, siendo ésto, objeto de la absoluta ignorancia.
Natación sincronizada. Fuente: Flickr.
         Bajo mi punto de vista, es menester que se produzca un cambio radical si se quiere llegar a lograr algo, empezando por inculcarle a los más pequeños que hay vida después del fútbol y que existen otras actividades tan maravillosas como éste, pues en caso omiso, nuestro gran problema irá a peor.